¿QUIEN FRACASA EL NUEVO EMPLEADO O LA EMPRESA?
¿QUIEN FRACASA EL NUEVO EMPLEADO O
LA EMPRESA?
Una buena inducción en el trabajo
no solo implica una introducción superficial a la organización, sino que
profundiza en la cultura, relaciones y redes de información internas que son
fundamentales tanto para el empleado como para la empresa.
Imagina una nueva contratación que
entra en una empresa sin comprender la dinámica interna, las expectativas
culturales o quiénes son las personas clave con las que necesita conectarse
para hacer su trabajo de manera efectiva. Esta falta de comprensión puede
llevar a malentendidos, falta de productividad e incluso a un sentimiento de
alienación por parte del empleado. Seamos sinceros en cuantas empresas esto
ocurre?
Es crucial entender que el proceso
de incorporación no termina una vez que se firma el contrato, sino que es un
proceso continuo que puede llevar semanas o incluso meses.
Ignorar este aspecto puede ser
perjudicial tanto para el empleado como para la empresa.
Un empleado que no se siente
bienvenido o que no entiende cómo encaja en la cultura de la empresa puede
tener dificultades para adaptarse, lo que afecta su desempeño y su satisfacción
laboral.
Por otro lado, una empresa que no
invierte en un proceso de incorporación sólido corre el riesgo de perder
talento, tener altas tasas de rotación y ver afectada su reputación como
empleador deseable.
El enfoque del onboarding o
inducción debe ir más allá de simplemente cumplir con los requisitos legales y
presentar las responsabilidades del puesto. Debe abarcar la clarificación de
roles y expectativas, la inculcación de la cultura organizativa y la
facilitación de conexiones significativas dentro de la empresa.
Estos aspectos, conocidos como las
"cuatro C" del onboarding o inducción son:
Cumplimiento.
Proporcionar al nuevo empleado manuales de políticas y procedimientos de la
empresa.
Ofrecer capacitación sobre temas de cumplimiento, como
normativas de seguridad en el lugar de trabajo o políticas de protección de
datos.
Presentar al nuevo empleado a los sistemas y herramientas
que necesitará para realizar su trabajo, como software específico,
procedimientos de acceso a la red, etc.
Clarificación:
Organizar una reunión inicial con el supervisor para
discutir las responsabilidades del puesto y las expectativas de desempeño.
Facilitar sesiones de orientación donde se describan con
claridad los objetivos del equipo y cómo se relacionan con los objetivos
generales de la empresa.
Proporcionar ejemplos de proyectos anteriores o tareas
típicas del puesto para ayudar al nuevo empleado a comprender mejor lo que se
espera de él.
Yo siempre recomiendo la primer semana reuniones de 15
minutos al iniciar y terminar el día con su jefe inmediato para alinear
expectativas y responder inquietudes, no es una pérdida de tiempo es una
inversión
Cultura
Programar sesiones informativas o presentaciones sobre la
historia, los valores y la misión de la empresa.
Organizar actividades de integración, como almuerzos con
compañeros de equipo o eventos sociales, para que el nuevo empleado conozca a
sus colegas y se sienta parte de la comunidad.
Fomentar la participación del nuevo empleado en iniciativas
de la empresa, como equipos de voluntariado o grupos de afinidad, que reflejen
la cultura y los valores de la organización.
Conexión
Asignar un mentor o compañero de trabajo al nuevo empleado
para ayudarlo a familiarizarse con la empresa y responder a sus preguntas.
Facilitar la participación del nuevo empleado en reuniones y
eventos relevantes para establecer contactos dentro de la organización.
Proporcionar acceso a directorios internos o plataformas de
comunicación para que el nuevo empleado pueda identificar rápidamente a las
personas clave con las que necesita colaborar.
Son esenciales para que un nuevo empleado se sienta parte de
la organización desde el principio y pueda contribuir de manera significativa a
su éxito.
Podríamos decir que una buena inducción en el trabajo es una
inversión estratégica que beneficia tanto a los empleados como a la empresa al
establecer las bases para una integración efectiva, una mayor retención de
talento y un ambiente de trabajo saludable y productivo.